- Duerme, duerme como un niño.
- ¿Qué pasaría si se despierta?
- Nos desaparecemos.
- ¿Y qué debemos hacer para que nunca pase?
- Hacer que duerma eternamente.
- Y ¿Cómo podemos hacer?
- Poniéndole la corona al lado de su almohada.
Unos días después….
-Ya no aguanto más, el se está despertando y yo desapareciendo, voy a tirar su corona y le pondré la almohada en la cara para darle sueño eterno.
El rey duerme eternamente, pero ellos sin duda alguna desaparecieron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario