martes, 2 de noviembre de 2010

LA PERSECUCION DEL MAESTRO

En esta ocasión Tilopa no puede morir, ni desaparecer, por el simple hecho de que ya no era Tilopa sino era un pobre y miserable hombre que estaba ilusionado con contemplar los restos d aquellos que si se puede decir que eran Tilopa; un joven le hace una pregunta a el hombre:
-¿Por qué observas todos los asquerosos huesos que hasta gusanos tienen?
-Bueno, porque yo deseo ser Tilopa y todos estos huesos son restos de los verdaderos Tilopas.
El hombre se comenzó a dar cuenta de que los hombres que estaban aquí eran todos Tilopa y que cuando a él lo llamaron él no se enfrento a su llamado y por eso todos murieron, el, resentido se tira hacia los huesos y los tiempos pasan y se convierte en uno de ellos; huesos desagradables y asquerosos.

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